Mundial del 66`, juego fuerte y escándalos arbitrales.

Actualizado: 27 abr

Al ver la grosera falta sobre el jugador chileno Charles Aranguiz por parte del capitán del equipo autraliano Tim Cahill -que incluso fue trending topic en las redes sociales- se me vino a la mente algo que ya estaba casi erradicado gracias al Fair Play: el juego violento. El mundial del 66 fue uno de los más polémicos por ese tipo de juego, descalificador, rudo, incitado principalmente por el futbol europeo. Ese campeonato del mundo también graduó el inicio del juego moderno, menos estilizado y gracioso, pero práctico y que en aquella época los periodistas deportivos bautizaron como el juego “robotizado”. Así le llamaban a esa forma de juego donde primaba la fuerza física, pases largos, jugadas rápidas aprendidas en el pizarrón y llevadas al césped donde eran practicadas una y otra vez, en donde ya no importaban tanto el talento, las bicicletas, taquitos, rabonas, voleas, desarrolladas por las figuras individuales, sino que el juego mecanizado del equipo y que llevó a la final en Wembley (en la misma catedral del futbol donde Chile castigo 2 veces seguidas a Inglaterra) a dos de sus principales promotores. Inglaterra y Alemania Occidental.



Pero para ser justos, esa final no se debió solamente a la forma de juego moderna o “robotizada” de ambos equipos. El juego violento también cooperó en ese destino gracias a la grosera permisividad de los árbitros europeos. El campeón de la copa mundial anterior, Brasil, quedó rápidamente eliminado por la gran cantidad de lesionados donde el blanco directo fue el gran Pelé. Frente a Bulgaria, Dobrimir Zhechev lo acosó hasta acabar derribándolo con una fuerte lesión en la pierna con el total consentimiento del árbitro de Alemania Occidental Kurt Tschenscher. Luego frente a Portugal, Joao Morais , fue aún más al extremo ante un pusilánime árbitro ingles George McCabe, y que lo llevó a la enfermería del estadio a tan solo 30 minutos del primer tiempo. Hilton Gosling, médico de la selección brasileña, señalaba por la prensa que si llegaban a la final no iban a tener jugadores para formar un equipo competitivo (Silva resultó con dos costillas fracturadas). En el partido de Alemania Occidental versus Rusia, fue una verdadera batalla campal de predominio frenético violento, donde se cometieron 26 faltas solamente en el primer tiempo.  El combate cuerpo a cuerpo producido por la velocidad y rudeza de este tipo de juego hacia preponderar los rodillazos, zancadillas, codazos y todo tipo de golpes mal intencionados. Según la prensa de la época, se cobraba una infracción cada tres minutos (recordemos que en esa época no existían las tarjetas amarilla ni roja), y algunos periodistas vaticinaban que “en el futuro se iría a jugar con cascos y aditamientos de protección como el futbol americano”. 


Gracias a este tipo de juego Corea del Norte, logró la primera hazaña del fútbol asiático –mucho antes de los “supercampeones”- al llegar a cuartos de final. Le propinó una humillante derrota a nada ni menos que al bicampeón del mundo Italia. Su entrenador, Edmondo Fabbri, señaló que “sus jugadores figuran entre los más cotizados del mundo y no estaban dispuestos a quebrarse una pierna en un campeonato tan violento”. (era una época donde no existían las infiltraciones o los Tape Neuromuscular)


Pero en esa época muy lejana del actual Fair Play, existían dos criterios a un lado y otro del Atlantico, originada por la falta de una posición clara de la FIFA: La latina y la anglosajona. Los italianos, españoles y latinoamericanos condenaban el juego rudo, pero los países fríos de Europa lo justificaban, para ellos el “futbol era un juego de hombres donde el tackle no implicaba una mala intención. Esto le costó caro al futbol latinoamericano que no se adaptaba al nuevo tipo de juego violento y mecanizado.


El resultado de todo estos, fue que durante el mundial del 66 los equipos se arrinconaron en la defensa. En cuanto el equipo automatizado perdía la pelota, corría a la defensa con sus 11 jugadores. Los uruguayos tuvieron en algunos partidos 8 jugadores en la defensa, los mexicanos 9. Y finalmente hubieron una menor cantidad de goles que en otros campeonatos (suiza 140 goles, Suecia 126 goles).-


¿Y chile?


Ya sabemos que tuvo una nefasta participación, la cual fue anticipada por el gran Julito Martinez, quien como gran conocedor del fútbol, señaló: “Chile no tiene armas en un continente donde se juega de otra manera y las cosas se estilan bajo el impero de la rudeza, el poder físico y licencias referiles casi increíbles”.


El mundial del 66 ha sido catalogado por muchos como el peor de los mundiales, tanto por su violencia como también por los escándalos de los árbitros que ayudaron abiertamente al avance del equipo alemán e inglés, como por su permisividad y contemplación ante el juego violento y sucio de los equipos europeos frente a los sudamericanos. Pero también permitió la aceptación definitiva a nivel mundial del futbol moderno.

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